Nos ha quedado claro: necesitamos conectar, juntarnos, reírnos y también formarnos cuidándonos. Porque somos personas que acompañan a personas. Y queremos vivirlo intensamente, con emoción y con vocación.
Solo se vive una vez, y nuestra profesión merece ser vivida así intensamente.
Gracias a los orientadores/as que habéis compartido, aprendido y sentido en este encuentro.